Corre Payasa, corre

Panta Rhei Teatro en “Corre Payasa, corre”, nos muestra que la ciudad se ha olvidado de los niños. ¡Que milagro es sobrevivir en la ciudad!. 

Corre Payasa corre

Payasa, solo tenía una misión en la vida, ser feliz y hacer felices a los demás.. Un mal día ella y su cuadrilla de peluches y juguetes abandonados acaban en el cubo de la basura.

Corren un gran riesgo. El camión de la basura «El triturador» está en camino y quiere devorarlos. Payasa corre por la ciudad en busca de ayuda, sorteará mil peligros urbanos, encontrará a muchos niños cautivos y vigilados, que quieren pero no pueden ayudarla.. Sí, la ciudad encierra amenazas, barreras, prohibiciones, conflictos, abusos. ¡Que milagro es sobrevivir en la ciudad! La vida pone a prueba a los grandes soñadores, pero la vida quiere verte ganar y Payasa con iniciativa y vivacidad corre tras su ideal de generosidad y solidaridad.

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Todo cambia nada permanece. Todo tiene sus periodos de avance y retroceso, todo asciende y desciende, el ritmo es la compensación.

Dos temas fluyen a través de “Corre payasa corre”. La educación (niños versus adultos) y los niños y la ciudad.

La ciudad se ha olvidado de los niños que están cada vez más solos en casa. Están encerrados en su casa-fortaleza con sus videojuegos y su televisión. La ciudad se ha olvidado del niño. Antes el gran momento de la infancia era la calle. La urbe convierte a los pequeños en cautivos permanentes. Son prisioneros, encerrados, acompañados. No pueden descubrir, explorar, maravillarse porque no pueden jugar libremente en la calle.

Corre Payasa corre en Teatro ARbolé

Queremos convertir las ciudades en campos de juego, hacer ciudades encantadas donde los niños vivan la aventura de jugar seguros.

El mundo en el que viven niños y adultos está lleno de contradicciones.

¿Es el adulto para el niño una autoridad natural y espontánea que no necesita de imposición alguna?

¿Quién tiene el valor de afirmar por sí mismo que el niño va a beneficiarse contemplando el mundo natural y moral a través de sus ojos?

¿Quién se atreve a pensar que su pensamiento está tan rebosante de felicidad, tan lleno de brío, que su voluntad sea tan limpia y tan fuerte que se convierta en un ejemplo para los niños?

¿Es legítima la superioridad del adulto?

El niño necesita al adulto y el adulto necesita al niño. El niño ha de aceptar voluntariamente que el adulto lo eduque.

El adulto ha de respetar la dignidad del niño. El niño intuye las cosas como deberían de ser. Lo utópico, lo moral y lo perfecto.

El niño ve al hombre como ideal, el “yo” ideal que se convierte en el ideal del “yo”. El sentido de la fantasía en el niño, pone en actividad la  imaginación, la percepción de la belleza y el concepto de los mundos subjetivos, el poder de decidir con sus implicaciones de por qué, para qué y con que fin.

Corre Payasa corre en Teatro Arbolé

El adulto antepone la realidad al ideal, de ahí surge el conflicto entre la pedagogía y la autonomía del niño. Para superar esta lucha queremos defender la posibilidad de la educación como una conducción temporal en el camino de cada individuo, en el camino hacia la libertad.

Corre Payasa, corre

Tres funciones en TEATRO ARBOLÉ, el sábado 18 , a las 18 horas; y domingo 19, a las 12 horas y a las 18 horas.

Más información sobre Panta Rhei Teatro en http://www.teatropantarhei.com/

 

About Teatro Arbolé

Una fábrica de sueños. Teatro para público familiar. Escuela de teatro. Editorial de teatro y Campañas de iniciación al teatro para escolares. #Teatro #Zaragoza

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