CALÍGULA

“¡A la historia, Calígula, a la historia!”

LA PASIÓN POR LO IMPOSIBLE

Entusiasta acogida la que le dio el público invitado a esta experiencia que nos brindo NASÚ Teatro en el Teatro Arbolé, tras varios meses de ensayo y residencia en el Teatro del Parque del Agua. Reitero: entusiasta y satisfactoria experiencia la vivida en estas representaciones. ¡Gracias NASÚ!.

Calígula en el Teatro Principal de Zaragoza

Entusiasta acogida la que le dio el público invitado a esta experiencia que nos brindo NASÚ en el Teatro Arbolé, tras varios meses de ensayo y residencia en el Teatro del Parque del Agua. Reitero: entusiasta y satisfactoria experiencia la vivida en estas representaciones.

¡Gracias NASÚ!.

Estos días hemos podido presenciar en Teatro Arbolé unos pases previos al estreno (ensayos con público) del espectáculo Calígula de NASÚ, versionado y dirigido por Alfonso Pablo e interpretado por: Alberto Castrillo, David Ardid, Gema Cruz, Irene Alquezar, Chavi Bruna y Luis Rabanaque.

El nihilismo de Calígula inundó el escenario en esta versión atrevida, minimalista e intensa; lo primero que nos llama la atención al terminar estas previas es que la pieza teatral de Camus ha soportado inmejorablemente el paso del tiempo y más en esta versión clown, que ha sabido poner en valor el pensamiento de Camus, han sabido encontrar el humor absurdo del pensamiento del dramaturgo; y más como decía el filosofo cuando sabemos que la sociedad se basa en la mentira.

La versión de NASÚ transcurre con un humor surrealista, medido y certero, “si no puedo cambiar el orden de este mundo, lo mismo me da morir que estar despierto”. Ser arbitrario, actuar como un tirano, robar y asesinar impunemente, no es locura, sino una forma de recordar al ser humano su fragilidad, su irremediable inconsistencia, su triste futilidad. Ahí esta la grandeza de esta versión imprescindible, interpretada por un elenco de gentes con oficio donde destaca la versatilidad de Alberto Castrillo, la soltura y delicadeza de una interpretación coral resuelta con una habilidad fuera de lo común por la dirección de Alfonso Pablo y el trabajo de un equipo de producción atento a las necesidades de la adaptación:  Sergio Plou, como ayudante de dirección, Arantxa Ezquerro en el vestuario, adecuado e impactante, Oscar Sanmartín en la escenografía, sencilla pero brillante, David Angulo creando el espacio sonoro y Fernando Medel en la iluminación justa y recurrente para construir el espacio que sabe en ocasiones romper la cuarta pared.

Esta versión de NASÚ, como decía AlbertCamus:

“Obliga a pensar. Obliga a todo el mundo a pensar. La inseguridad hace pensar. Y por eso la odia la gente”.

Lo representado en Arbolé nos obliga a pensar, pero no odiamos a Calígula por eso, pensar es lo que nos hace humanos y sufrir nos recuerda que aún estamos vivos. Quizá no haya nada más. Nunca lo sabremos. El destino del hombre es vivir en la incertidumbre. Esto es lo que consiguen trasmitir en el escenario un elenco actoral por encima de la media.

Para terminar no me queda más remedio que agradecer la presencia, en estas sesiones previas al estreno en el Teatro Principal, a los alumnos/as de Teatro de la Universidad Popular de Zaragoza acompañados de su profesora y a los alumnos/as adolescentes de la Escuela de Teatro Arbolé que junto a los amigos/as  del Teatro, hicieron de conejillos de indias en estas sesiones previas al estreno en el Teatro Principal de Zaragoza el día 3 de Mayo.

¡No se la pierda!.

NASÚ vuelve con una lección de buen hacer, madurez y sentido del humor que hará brillar la escena zaragozana.

Pero, antes de acabar, quiero reivindicar al rebelde que Albert Camus supo, en el siglo anterior al que vivimos, construir, reflejar y analizar, y nada mejor que sus palabras: Puesto que no vivimos ya tiempos revolucionarios, aprendamos al menos a vivir el tiempo de los rebeldes. Saber decir NO. Esforzarse cada uno en nuestro puesto por crear valores vivos de los cuales no podrá prescindir ninguna renovación, mantener lo que es válido, preparar lo que merece vivirse, practicar la felicidad para dulcificar el terrible sabor de la justicia, son motivos de renacimiento y de esperanza.

Lejos del nihilismo que nos caracteriza esta la esperanza de los/as rebeldes.

Imprescindible esta versión de Calígula donde la pasión por lo imposible es una reivindicación de la utopía.

“¡A la historia, Calígula, a la historia!”

Esteban Villarrocha Ardisa

About Teatro Arbolé

Una fábrica de sueños. Teatro para público familiar. Escuela de teatro. Editorial de teatro y Campañas de iniciación al teatro para escolares. #Teatro #Zaragoza

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